En El aire, hoy, de Tania Pérez Córdova en Travesía Cuatro, la escultura se convierte en acontecimiento al mismo tiempo que el aire atraviesa la materia desde una perspectiva única: cada obra respira, se transforma y confirma que el futuro no es más que una versión caprichosa del pasado. Lee el artículo completo en M de Milenio.