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Miriam Inez da Silva

n. 1939. Trinidade, Brasil – d. 1996. Rio de Janeiro, Brasil
Miriam Inez da Silva, curada por Cristiano Raimondi. Vista general.

Travesía Cuatro Madrid, España, 2025.

Miriam Inez da Silva, Sao Jorge, 1988

Óleo sobre madera, 17.72 x 13.39 in

Miriam Inez da Silva, curada por Cristiano Raimondi. Vista general.

Travesía Cuatro Madrid, España, 2025.

Miriam Inez da Silva, curada por Cristiano Raimondi. Vista general.

Travesía Cuatro Madrid, España, 2025.

Miriam Inez da Silva, A era dos chifres, 1985

Óleo sobre madera, 40.3 x 24. 8cm

Miriam Inez da Silva, Tíiulo desconhecido, 1972

Oil on wood, 24.5 x 21.5cm

Miriam Inez da Silva, curada por Cristiano Raimondi. Vista general.

Travesía Cuatro Madrid, España, 2025.

Miriam Inez da Silva, curada por Cristiano Raimondi. Vista general.

Travesía Cuatro Madrid, España, 2025.

Miriam Inez da Silva, curada por Cristiano Raimondi. Vista general.

Travesía Cuatro Madrid, España, 2025.

Miriam Inez da Silva, curada por Cristiano Raimondi. Vista general.

Travesía Cuatro Madrid, España, 2025.

Miriam Inez da Silva (vista general)

Travesía Cuatro CDMX, 22.09 – 26.11.2022

Miriam Inez da Silva (vista general)

Travesía Cuatro CDMX, 22.09 – 26.11.2022

Miriam Inez da Silva tomó gran parte de su imaginario visual de los recuerdos de su infancia en Trindade, la ciudad donde nació, en el estado de Goiás. Sus pinturas representan escenas de bodas, espectáculos de circo, fiestas populares, juegos infantiles, seres alados e imágenes de religiosidad sincrética y mística —por la cual Trindade es reconocida—, a través de una mirada que encuentra lo fantástico en la vida cotidiana de una pequeña ciudad. Su producción en xilografía y pintura evidencia su aprecio por las técnicas artesanales de manufactura, como las empleadas por los artesanos locales para crear los exvotos que llenaban la “Sala dos Milagres” (Sala de los Milagros) de la Iglesia Matriz de Trindade. Miriam afirmaba que las obras de estos artistas la influenciaron tanto como las de Ivan Serpa, uno de sus profesores de Técnica y Crítica de Pintura en el Museu de Arte Moderna de Río de Janeiro, Brasil, en la década de 1960. Serpa —fundador del Grupo Frente, cuya experimentación lo llevó del Concretismo al Abstraccionismo— impulsó las investigaciones estéticas de Miriam, y la relación que establecieron marcó su trayectoria artística.

Miriam inició su formación artística en la Escola de Belas Artes de la Universidade de Goiás, en Goiânia, en 1955. A comienzos de la década siguiente se trasladó a Río de Janeiro, donde se inscribió en el curso de grabado del Instituto de Belas Artes do Estado da Guanabara en 1962. Durante este período, la artista se concentró en la creación de xilografías y participó en la exposición Três jovens gravadores (Tres jóvenes grabadores, 1962), celebrada en el Museu de Arte Moderna de Río de Janeiro, que atrajo la atención de críticos e instituciones y la introdujo en el circuito artístico.
Viviendo en Río de Janeiro, Miriam convivió con artistas de distintas corrientes del arte brasileño. Su vocabulario visual abarca desde el arte pop hasta la abstracción geométrica.

En 1964, comenzó a participar en importantes exposiciones nacionales, como la 1ª Exposição da Jovem Gravura Nacional, organizada por Walter Zanini en el Museu de Arte Contemporânea de la USP, São Paulo, que itineró por varios estados brasileños. También empezó a exponer sus grabados y pinturas junto a artistas reconocidos como Ivan Serpa, Alfredo Volpi, Sergio Camargo, Maria Leontina, Carlos Zilio y Rubens Gerchman. Sus grabados fueron presentados en prestigiosas exposiciones colectivas como la Bienal de São Paulo (1963, 1967), la Bienal da Bahia, en Salvador (1966, 1968), y la Bienal de Grabado de Santiago, en Chile (1969).

A comienzos de la década de 1970, Miriam comenzó a dedicarse a la pintura al óleo sobre paneles de madera. Desarrolló una estética distintiva, incorporando coloridos bordes geométricos a la superficie pictórica que asemejan marcos, así como formas curvas en las esquinas superiores que evocan cortinas de una representación teatral. Junto con referencias a la cultura popular, Miriam integró iconografía de la historia del arte en su obra y abordó la cultura contemporánea retratando ídolos como Rita Lee, Raul Seixas, Madonna y John Lennon, además de personajes literarios como Gabriela, de la novela de Jorge Amado. En sus pinturas, Miriam representó la multiplicidad de la cultura brasileña, cuya diversidad valoraba profundamente. En muchos sentidos, su obra confrontó el conservadurismo que mantenía al país bajo el régimen militar.

Su trabajo ha sido presentado en exposiciones de gran relevancia, entre ellas dos ediciones de la Exposição Jovem Gravura Nacional (1964, 1966) en el MAC USP —donde obtuvo el Premio de Adquisición—, así como en el Salão Nacional de Arte Moderna en el MAM de Río de Janeiro (1968, 1970). A partir de mediados de los años setenta, la obra de Miriam Inez da Silva comenzó a atraer atención internacional. Ha sido expuesta en galerías de Londres (Reino Unido), Ciudad de México (México), París (Francia) y Montreal (Canadá). En 1979, donó una de sus pinturas a la Gallery of Naïve Artists de Eslovenia, con motivo del 12º Encuentro de Artistas Naïf de Yugoslavia.

Más recientemente, sus obras han formado parte de exposiciones colectivas como Histórias brasileiras (2022), Histórias da sexualidade (2017) y Histórias da infância (2016) en el MASP, São Paulo, Brasil; la Bienal de Arte Naïf, Sesc Piracicaba, Brasil (1994, 2002); Brasil + 500: Mostra do redescobrimento, São Paulo, Brasil (2000), entre muchas otras. Sus obras forman parte de las colecciones del MASP, el MAC USP y la Pinacoteca de São Paulo, en Brasil.

Travesía Cuatro se complace en representar el legado de Miriam Inez da Silva en colaboración con Almeida & Dale.