Guadalajara, Mexico
Guadalajara, Mexico
Una manzana y una Retícula
Jorge Méndez Blake
19 Oct 2018 - 15 Jan 2019
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Una Manzana y Una Retícula
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Una Manzana y Una Retícula
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Una Manzana y Una Retícula
Una Manzana y Una Retícula
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación

Esta exposición se origina a partir de una imagen de archivo: El arquitecto Luis Barragán mordiendo una manzana, mientras camina en lo que se conocería como el fraccionamiento “El Pedregal” en la Ciudad de México. La fotografía muestra un paisaje indefinido de roca volcánica que con el tiempo se irá cubriendo y delimitando con planchas y muros de concreto. En esta imagen el paisaje mantiene un carácter primigenio, como si se tratara de un Edén recién descubierto. La manzana, símbolo occidental del inicio (ya sea bueno o malo), funciona como una cierta premonición poética que resuena con la fertilidad del suelo volcánico.

Jorge Méndez Blake crea un puente atemporal entre la semilla modernista que Barragán plantó en su jardín volcánico en la década de los años cuarenta con uno de sus primeros proyectos residenciales en Guadalajara, la Casa Franco construida en 1929. El artista utiliza el diseño del piso ajedrezado original de la casa, lo reproduce por las paredes de la residencia y a la vez lo usa como base para otras obras de carácter tautológico.

El piso ajedrezado por sí mismo tiene una gran tradición en las artes. De las 31 pinturas existentes que han sido atribuidas al pintor holandés Johannes Vermeer 13 de ellas muestran pisos de baldosas ajedrezadas. Pieter de Hooch también pintó repetitivamente esta clase de pisos en sus pinturas que mostraban escenas de la vida cotidiana del siglo XVII. Algunos historiadores argumentan que existe una brecha entre los interiores que Vermeer y de Hooch representaban en sus pinturas y la realidad cotidiana de los hogares proto-burgueses en Holanda y el resto de Europa de ese periodo histórico.

El piso ajedrezado ejecutado normalmente con baldosas de mármol era algo que solamente podían costear la aristocracia o las grandes iglesias. Vermeer y de Hooch probablemente reproducían en sus pinturas el piso que veían en la Nueva Iglesia de Delft. El piso a manera de retícula llegó a representar dentro del campo pictórico el reto máximo para demostrar la habilidad del artista para reproducir la recién inaugurada y muy popular “perspectiva” y dotar de profundidad a las composiciones bidimensionales. El uso de pisos ajedrezados en espacios arquitectónicos garantizaba que en el futuro los pintores podrían retratar con mayor precisión y exactitud esos espacios.

La cuadrícula producida por el piso ajedrezado no solo sugiere un orden y una disposición de las cosas, sino también implica la existencia de un contenido. La retícula es “habitada” por fuerzas opuestas (y por lo tanto complementarias). Un patrón es una manera de asegurar la correspondencia entre un grupo determinado de elementos, esto permite que las proporciones sean consistentes y puedan ser presentadas en diferentes contextos. Crear una retícula es asegurar la posibilidad de repetición indefinida. Cualquier cosa que sea inscrita dentro de una retícula puede ser replicado posteriormente manteniendo sus características originales. Ejemplos claros de lo anterior son los jardines persas diseñados a partir de la retícula chahar bagh (jardines en forma de cuadrilátero, divididos a su vez en cuatro partes por pasillos o por estanques). Este patrón que puede reproducirse ad infinitum es una réplica de una manera de pensar y de una cosmovisión, los cuatro jardines del paraíso mencionados en el Corán son emulados por el orden geométrico de los jardines terrenales.

El hortus conclusus o “jardín encerrado” es otro ejemplo de lo anterior, fue un motivo pictórico muy popular en la Europa medieval, representado en numerosas pinturas religiosas; al igual que el chahar bagh, este tipo de jardín se organizaba dentro de una cuadrícula y se orientaba a partir de un “centro” representado con una fuente.

Esta exposición es una mezcla de escenarios posibles y de personajes potenciales. El arquitecto y el poeta se debaten entre la concretización material y la contemplación. El jardín se dibuja y desdibuja en una retícula demarcada por muros; se extiende y se desdobla, creando puentes y cerrando puertas. El jardín volcánico de Barragán “encapsulado” ahora por la retícula urbana de la Ciudad de México, permanece como un ejemplo moderno de hortus conclusus.

Madrid, Spain
Madrid, Spain
PRÓXIMA EXPOSICIÓN
Elena del Rivero
25 Jan 2019 - 23 Mar 2019
Elena del Rivero, The Joker (detail), 1990-2018.
La imagen y el diseño de The Joker son propiedad de Naipes Heraclio Fournier S.A. Todos los derechos reservados. La imagen se ha usado con el permisio de sus propietarios.

I

 

al fin del mundo
te muestro el pulso de cada cicatriz de mi cuerpo
el holocausto de las noches
las mandrágoras que crecen entre los dedos casi vírgenes de los verdugos víctimas incomprensibles de la violenta historia de los vencedores
el milagro de los días y las noches como una herida que brota

al fin del mundo
los muñones de los ángeles son de porcelana
las suturas de cornalina
al final de la escalera los sueños se precipitan como alfileres sobre el rostro de la madre que contempla el vuelo disecado de los escarabajos
el daño habita latente como un falso durmiente en los hijos

al fin del mundo
todos los corazones se envuelven en palabras cada vez más mudas
el mundo es un caos pero yo dejo que todas las escaleras se precipiten al vacío
por momentos grandes momentos de años es como si no pasase nada ahí afuera

en la casa arden las ramas del naranjo
las alas de las mariposas
las lágrimas secas y las frescas
fragmentos heredados
la brea que no sé como limpiar de tanto pegada a los dedos
vestidos inútiles infancias y adolescencias de los hermanos
las replicas del amor son infinitas se manifiestan en la superficie del lago en el canto blanco del papel en las cicatrices
duermen a salvo del caos y sentimos que hicimos algo grande juntos
tras el fin del mundo pido que los ángeles mutilados la luz y las cicatrices del ajuar nos acompañen

 

Mateo Feijóo, 2018

 

__________________________________________________________________

 

T H E   E N D   O F   T H E   W O R L D

En 2016 se le concede a Elena del Rivero el premio Joan Mitchell y al año siguiente una residencia en la Fundación Joan Mitchell de Nueva Orleans. El proyecto que propuso tenía relación con su obra CHANT y la destrucción del 11 de septiembre de 2001. Su propuesta para Nueva Orleans consistía en una investigación sobre el trauma y la recuperación de las zonas devastadas por el Huracán Katrina del 2005. Elena contrató los servicios de un guía local, Rob Mohammed, y con cámaras analógicas trucadas fotografió en blanco y negro los restos de la destrucción, 13 años después. Mohammed también la llevó fuera de la ciudad a un lugar que los residentes llaman The End of The World (El Fin del Mundo), una zona de marismas en la desembocadura del Mississippi donde la tierra se disuelve en el océano. Estas experiencias han inspirado el proyecto en Travesía Cuatro.

Al entrar en el espacio, dos grandes obras en papel hecho a mano cuelgan de las paredes de la galería. La costura y el bordado se han utilizado para reparar las rasgaduras que se hicieron intencionalmente durante el proceso. Ropa de cama, encontrada en un mercadillo o heredada por familiares, está cosida sobre el papel como medio de refuerzo. Otros elementos encontrados, como ángeles de cerámica, bordados hechos por la madre de Del Rivero y agujas que se usan para remendar alfombras, están integrados en las piezas. Suspendido del techo en el centro de la galería hay un trapecio del que cuelga una larga seda bordada que se mueve suavemente con el viento de un abanico. Las fotografías de The End of the World conectan la instalación al lugar original.

Elena del Rivero es una artista multidisciplinar que trabaja en pintura y papel. Su inspiración proviene de la vida cotidiana y de lo que está a mano. Sus proyectos se desarrollan lentamente, construyendo narraciones visuales que se completan con títulos cuidadosamente seleccionados que favorecen el double entendre.Desde principios de los 90, el trabajo de Del Rivero ha seguido centrándose en las tareas de reparación de las obras dañadas, intencionalmente o no, durante el proceso de realizarlas. Comprometida con el acto de remendar, Del Rivero ha producido instalaciones a gran escala como [Swi: t] Home (2001), CHANT (2006) y la serie en curso Cartas a la Madre que comenzó en 1992, entre otras.La impresión inicial que produce su trabajo puede sugerir que es autobiográfico. Cubierta por un velo de ambigüedad poética, Elena del Rivero ha elegido no revelar nunca explícitamente detalles de su vida. En lugar de ello, su obra reconoce ciertas experiencias y hechos históricos que ha presenciado a lo largo de los años.

Elena del Rivero nació en 1949 en Valencia, España. Vive en Nueva York desde 1991.

Su obra está en las colecciones de The Metropolitan Museum of Art (Nueva York, EEUU); Museum of Modern Art (Nueva York, EEUU); Yale University Art Gallery (New Haven, EEUU); Fogg Art Museum (Cambridge, EEUU); National Gallery of Art (Washington DC, EEUU); Baltimore Art Museum (Baltimore, EEUU); Colby College Museum of Art (Waterville, EEUU); Pollock Gallery at Southern Methodist University (Dallas, EEUU); Birmingham Museum of Art (Birmingham, EEUU); Institut Valenciá d’Art Modern (Valencia, España) y Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid, España), entre otros.

Ha recibido premios como Prix de Rome de la Academia de Bellas Artes de España en Roma (1988), Pollock-Krasner Foundation Grant (1991 y 1995), Creative Capital Foundation Grant (2001), The New York Foundation for the Arts Fellowship (2001 y 2002), The Rockefeller Foundation Residency en The Bellagio Center, Italia (2005) y the Joan Mitchell Foundation Award (2015). Recientemente ha obtenido una residencia en the Joan Mitchell Center de Nueva Orleans (2017).

 

Elena del Rivero agradece a los artistas y colaboradores que han hecho posible este proyecto:
Mateo Feijóo (Portugal, 1968). Curador en conversación con la artista.
Graziella Galán (Italia, 1958). Trapecista.
Ana Karen López Ibarra (Guadalajara, México, 1988). Bordadora.
Rob Mohammed (Estados Unidos, 1945). Guía y residente de Nueva Orleans.
Silvia R. Monroy (Colombia, 1978) y Alberto L Burgués (Madrid, 1987). Artistas.
Freya Powell (Inglaterra, 1983) y Amanda Hunter (Estados Unidos, 1992). Artistas y colaboradoras en Nueva York.
Victoria Rabal (Barcelona, 1958). Artista y directora del Museu Molí Paperer de Capellades.
Abdel Eloujdi (Marruecos, 1975). Modisto.