Guadalajara, Mexico
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Una manzana y una Retícula
Jorge Méndez Blake
19 Oct 2018 - 15 Jan 2019
Una Manzana y Una Retícula
Vista general de la instalación
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Esta exposición se origina a partir de una imagen de archivo: El arquitecto Luis Barragán mordiendo una manzana, mientras camina en lo que se conocería como el fraccionamiento “El Pedregal” en la Ciudad de México. La fotografía muestra un paisaje indefinido de roca volcánica que con el tiempo se irá cubriendo y delimitando con planchas y muros de concreto. En esta imagen el paisaje mantiene un carácter primigenio, como si se tratara de un Edén recién descubierto. La manzana, símbolo occidental del inicio (ya sea bueno o malo), funciona como una cierta premonición poética que resuena con la fertilidad del suelo volcánico.

Jorge Méndez Blake crea un puente atemporal entre la semilla modernista que Barragán plantó en su jardín volcánico en la década de los años cuarenta con uno de sus primeros proyectos residenciales en Guadalajara, la Casa Franco construida en 1929. El artista utiliza el diseño del piso ajedrezado original de la casa, lo reproduce por las paredes de la residencia y a la vez lo usa como base para otras obras de carácter tautológico.

El piso ajedrezado por sí mismo tiene una gran tradición en las artes. De las 31 pinturas existentes que han sido atribuidas al pintor holandés Johannes Vermeer 13 de ellas muestran pisos de baldosas ajedrezadas. Pieter de Hooch también pintó repetitivamente esta clase de pisos en sus pinturas que mostraban escenas de la vida cotidiana del siglo XVII. Algunos historiadores argumentan que existe una brecha entre los interiores que Vermeer y de Hooch representaban en sus pinturas y la realidad cotidiana de los hogares proto-burgueses en Holanda y el resto de Europa de ese periodo histórico.

El piso ajedrezado ejecutado normalmente con baldosas de mármol era algo que solamente podían costear la aristocracia o las grandes iglesias. Vermeer y de Hooch probablemente reproducían en sus pinturas el piso que veían en la Nueva Iglesia de Delft. El piso a manera de retícula llegó a representar dentro del campo pictórico el reto máximo para demostrar la habilidad del artista para reproducir la recién inaugurada y muy popular “perspectiva” y dotar de profundidad a las composiciones bidimensionales. El uso de pisos ajedrezados en espacios arquitectónicos garantizaba que en el futuro los pintores podrían retratar con mayor precisión y exactitud esos espacios.

La cuadrícula producida por el piso ajedrezado no solo sugiere un orden y una disposición de las cosas, sino también implica la existencia de un contenido. La retícula es “habitada” por fuerzas opuestas (y por lo tanto complementarias). Un patrón es una manera de asegurar la correspondencia entre un grupo determinado de elementos, esto permite que las proporciones sean consistentes y puedan ser presentadas en diferentes contextos. Crear una retícula es asegurar la posibilidad de repetición indefinida. Cualquier cosa que sea inscrita dentro de una retícula puede ser replicado posteriormente manteniendo sus características originales. Ejemplos claros de lo anterior son los jardines persas diseñados a partir de la retícula chahar bagh (jardines en forma de cuadrilátero, divididos a su vez en cuatro partes por pasillos o por estanques). Este patrón que puede reproducirse ad infinitum es una réplica de una manera de pensar y de una cosmovisión, los cuatro jardines del paraíso mencionados en el Corán son emulados por el orden geométrico de los jardines terrenales.

El hortus conclusus o “jardín encerrado” es otro ejemplo de lo anterior, fue un motivo pictórico muy popular en la Europa medieval, representado en numerosas pinturas religiosas; al igual que el chahar bagh, este tipo de jardín se organizaba dentro de una cuadrícula y se orientaba a partir de un “centro” representado con una fuente.

Esta exposición es una mezcla de escenarios posibles y de personajes potenciales. El arquitecto y el poeta se debaten entre la concretización material y la contemplación. El jardín se dibuja y desdibuja en una retícula demarcada por muros; se extiende y se desdobla, creando puentes y cerrando puertas. El jardín volcánico de Barragán “encapsulado” ahora por la retícula urbana de la Ciudad de México, permanece como un ejemplo moderno de hortus conclusus.

Madrid, Spain
Madrid, Spain
Autumn Blaze
Vicky Uslé
29 Nov 2018 - 10 Jan 2019
Vicky Uslé, Autumn Blaze.
Vicky Uslé, Autumn Blaze.
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Vicky Uslé, Autumn Blaze.
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Vicky Uslé, Autumn Blaze.
Vicky Uslé, Autumn Blaze.

AUTUMN BLAZE –INCENDIO DE OTOÑO.

Travesía Cuatro se complace en presentar una muestra de obras recientes de la artista cántabra Vicky Uslé, un cuerpo mayoritario de pinturas sobre papel de gran formato, colgadas sobre paredes que han sido pintadas de colores cuidadosamente elegidos, como un rojo intenso que, acompañado por otros, actúan de forma semejante al color en transformación de las hojas de un árbol encendido por el otoño.

Esta exposición de pinturas, incluye también un video de breve duración, en el que contemplamos una y otra vez la inmensa y monumental danza-abrazo  entre el viento y un árbol con sus hojas superiores en coloración otoñal roja en movimiento, lo que produce el aspecto de grandes llamas oscilantes. El sonido nos recuerda y acerca al crepitar de una gran hoguera.

La artista ha realizado este video, así como las pinturas de gran formato, en su estudio de Saro (Cantabria), en una impresionante ubicación rodeada de arboles de gran tamaño y distinta procedencia, un verdadero jardín botánico que incluye el rojo arce temático, dando forma y contenido al conjunto global de obras de esta (magnifica) exposición.

En las pinturas, superficies delicadísimas e intensas donde lentamente el color toma una gran relevancia. Presencia  y cuerpo de colores y gesto fundiendo formas, disolviéndolas para reencontrarse con ellas con contundencia, a través de sugerentes y rotundos tramados, en atmosferas de polvo y pigmentos.  Formas que crecen, sugerentes y complejas, flotan, derivan o se reafirman, desenvolviéndose en grandes espacios abiertos como gérmenes y sugerencias que devienen en formas mas profundas y rotundas, a menudo vinculadas a reminiscencias de naturaleza.  El conjunto, a mi entender, es un crepúsculo apoteósico de colores  vibrantes.

La artista contradice la tópica tradición en el uso y tratamiento del pastel, tan familiar al pequeño formato, y se revela en su uso para mostrarnos un tan fabuloso como sorprendente paisaje interior, descomunal vidrio de artista, que como un diamante, ojo y planeta inexplorado, nos invita a liberar nuestra mirada en un ejercicio tan libre y dinámico como reflexivo.

Estas ultimas obras, de tamaño mayor a sus trabajos anteriores, suponen la culminación a un proceso de lenta maceración y refinamiento. Están hechas a partir de un uso depurado de elementos, como si observáramos con lupa detalles de obras anteriores, acercándonos a su centro, y constituyen una jubilosa celebración del lenguaje de la pintura, una invitación en toda regla a vivir una aventura sin prejuicios, continuando su indagación sobre las posibilidades de la pintura, pero sin rechazar de plano la tradición del formalismo.

Sus nuevas imágenes son también mas lentas, incluso mas silenciosas y de gran concentración. Sugieren tal vez que prestemos atención a los cambios mas sutiles, tanto en nuestro interior como en aquello que nos rodea. Sirva de ejemplo una obra titulada A.B.1 donde la imagen se abre como una gran cresta roja que se repliega, sugiriendo quizás la cabeza y el pico de un ave, ó deviene en una gran ola de fuego. Y decimos todo esto no para delimitar, si no para demostrar que sus formas ambiguas y rotundas nos invitan a una contemplación lenta y atenta, repleta de sugerentes lecturas.

Vicky tiene doble nacionalidad, española y estadounidense, vive y trabaja parte del año entre Saro y Nueva York.

En Canadá, en cuya bandera aparece la silueta de una hoja de arce, y gobernado ahora por un gobierno progresista muy diferente al ultraconservador que rige los Estados Unidos, existen inmensos bosques de arboles de la especie Freemanii Autumn Blaze cuya progresiva coloración en otoño genera impresionantes espectáculos visuales. La sugerencia, implícita en esta exposición, no solo nos invita a disfrutar de un espectáculo vibrante de colores y formas en transformación sino también a mantener viva la llama de la esperanza.

Enrique Juncosa.